viernes, 5 de diciembre de 2014

INCORPORACION DE HABILIDADES EN UN JUGADOR

Las habilidades interpretativas son aquéllas que permiten comprender lo que
ocurre en el juego y actuar de la forma más adecuada en cada momento. Entender la
dinámica de una competición (leer el partido, captar los conceptos más relevantes del
juego) contribuye a actuar con eficacia. En el aprendizaje de las habilidades
interpretativas interviene de una forma clara el proceso de reflexión. El jugador que
desee progresar reflexionará sobre su actuación, las consecuencias que ha obtenido,
cómo podría actuar para aprovechar al máximo sus recursos, y planificará su
actuación futura. Asimismo aprenderá a sacar partido de las actuaciones de otros
competidores, de los consejos del entrenador y de su conocimiento de la actividad.
   Para favorecer la adquisición de estas habilidades el entrenador intentará favorecer la
reflexión del jugador, planteándole problemas que el jugador deberá resolver. El
entrenador ha de fomentar la iniciativa del deportista y ha de seleccionar las
condiciones de práctica que mejor faciliten la interpretación eficaz del jugador.
En el aprendizaje de las habilidades estratégicas, que siguen unas normas estables
de comportamiento, si la habilidad es compleja porque el deportista se relaciona con
varios oponentes y compañeros, y su actuación está regida por las normas del deporte
y pautas de los equipos, probablemente es preferible empezar a aprender habilidades
menos complejas pero que respeten la esencia de la actividad: menos oponentes,
menos compañeros, menos reglas…
   Pasar el balón, fintar, realizar un bloqueo y sorprender al contrario son ejemplos de
habilidades tácticas. Los chicos aprenden generalmente estas habilidades sin ayuda,
en la calle, la playa o el patio del colegio. El deportista aprenderá a estar atento a las
acciones e intenciones de oponentes y/o compañeros con la finalidad de determinar
las acciones más eficaces para luchar y/o colaborar con ellos. Por tanto, el proceso de
imitación parece intervenir en el aprendizaje de las habilidades tácticas. La
observación de otros ayuda al jugador a identificar el objetivo y lo que tiene que hacer
para conseguirlo. Sin embargo, deberá ensayar las habilidades por él mismo y valorar
si consigue los objetivos deseados, por lo que los procesos de asociación de estímulos
y de consecuencias también deberán estar presentes. De acuerdo con estas
reflexiones, el entrenador puede favorecer el aprendizaje de las habilidades tácticas
mediante los procedimientos de mostrar la habilidad, incrementar el feedback y buscar
las condiciones de prácticas más adecuadas al jugador.
    Los procedimientos de enseñanza que utilizará el entrenador son diferentes en
función de que los jugadores sean expertos o principiantes. El jugador tiene,
generalmente, la clave de su propio aprendizaje. Los jugadores poseen características
personales que inciden en el aprendizaje y, por tanto, en el procedimiento de
enseñanza recomendable: aptitud, actitud, motivación, estilo de aprendizaje, etc.
Además, educadores y entrenadores han de actuar en función de los cambios
relevantes en el jugador vinculados a la pubertad, a un crecimiento rápido y
descompensado, a enfermedades persistentes, a lesiones, etc.

                                                                                                 Prof. Dan Chanivet
                                                                                             

No hay comentarios:

Publicar un comentario